Imaginate
una familia en la que el único sustento que llega es un salario mínimo del
padre. La madre es ama de casa y lucha por criar y educar a tres hijos. Dos
varones, el mayor y el de en medio. La menor una niña. Los padres con mucho
esfuerzo llevan el día a día y logran salir a flote lo mejor que pueden. Pero
por desgracia, el hijo mayor, saliendo de la adolescencia, toma malas decisiones
y se convierte en narcotraficante.
De
pronto, empieza a aportar mucho dinero a la familia, más del que entraba por el
salario del padre, mucho más. El padre, entusiasmado acoge el incremento de
bienes y se siente orgulloso del muchacho. La madre, se preocupa porque sabe de
dónde viene el dinero, pero se hace de la vista gorda al ver como mejoran las
cosas en la casa y cómo su marido deja de estresarse tanto a fin de mes. Con
los chicos menores pasa algo diferente: el de en medio está fascinado con su hermano
mayor y desea ser cómo él.
Pero
la hermanita menor, tiene una amiga que tiene que vivir con su abuela, porque
sus padres murieron durante un tiroteo cerca de su casa, en un enfrentamiento
entre bandas del lugar. Como todos los demás, ella sabe en las que anda su
hermano. Les dice a sus padres que todo eso que ahora tienen puede terminar
mal, pero el resto de la familia no le presta atención y le reclaman su ingratitud.
Ahora quien decide sobre todo en la casa, es
el hermano mayor. Ejerce su poder y hasta maltrata a los demás miembros de la
familia cuando está de mal humor, o cuando alguna situación relativa a sus actividades
le tiene sin dormir. Se ensaña sobre todo con su hermana pequeña, que es la única
que tiene las agallas para enfrentarlo. La ridiculiza en público, se burla de
ella y la acosa en toda ocasión. Llega al extremo de convencer a sus padres de sacarla
de la escuela, porque él necesita alguien buena con los números para que le
lleve con orden su contabilidad. Ella lamenta la situación familiar y por más
que habla con todos, no puede hacer nada. No puede convencer al hermano de en
medio ni a su padre de alejarse del hermano problemático, porque están hipnotizados
por su historia de éxito, ni logra el apoyo de su madre porque para ella el
bienestar económico actual está por encima de todo lo demás.
La
historia puede concluir de diferentes maneras, pero yo te la dejaré ahí, para
que pensés lo que ocurrirá poco tiempo después.
A
veces puede servir pensar que todo el país somos una familia grande, muy
disfuncional, y con problemas económicos, pero una familia al fin y al cabo.
Aquí
en Paraíso, la temperatura es de 15°C y se me ocurre pensar que se debe al
balde de agua fría que anoche el Tribunal Supremo de Elecciones nos echó al
anunciar el gane de la candidata oficialista Laura Fernández en la contienda
electoral, por aplastante mayoría y con un abstencionismo al mínimo. Es lo que
es. No queda otra más que reconocer la derrota, así funciona la democracia. PERO,
en un sistema en el que el poder reside en los que detentan el capital, en el
que al poder le conviene la ignorancia y la confusión promovida a través de herramientas
que controla como las redes sociales, en el que el mismo poder se asocia a los
que infringen la ley para beneficiarse con ellos, en ese sistema la democracia,
no solo renquea, se tambalea, cae y se arrastra.
Ya
han transcurrido cuatro años de un gobierno en el que la economía se ha
sostenido de manera muy sospechosa a pesar de que las importaciones se han
incrementado. El agro, una vez más ha sido abandonado y lo que producen nuestros
suelos está siendo sustituido por productos de otras tierras en beneficio de
los financistas del chavismo. A duras penas se ha evitado que se de el robo de
las horas extra de los trabajadores con las jornadas 4x3 y se han descubierto actos
de corrupción en la CCSS y en obras públicas, realizados por quienes
prometieron acabar con esas prácticas. Ahora la mayoría de ticos, han decidido
llevar al poder legislativo a un equipo de personas con más cuestionamientos que
experiencia y con calidades éticas de notoria deficiencia, y al poder ejecutivo
a una persona que en los tres debates en que participó, demostró no tener ideas
ni carisma propios de un líder mínimamente inteligente.
En
fin, por este medio deseo felicitar a los que apoyaron al partido ganador, a la
gente buena que no comprende quienes y que es lo que pretende hacer rodrigo
chaves y su gente, pero también a los que toleran los discursos pachucos y
groseros, a los que creen que el país se enriquecerá vendiendo sus recursos
naturales, a los que creen que la economía se salvará subastando el patrimonio
nacional como el ICE, la CCSS, las Universidades Estatales, los bancos del
estado, a los que consideran privatizar playas y atractivos naturales, a los
que les tienen miedo a las mujeres fuertes, a los que creen que su religión es
la única verdad, a los que disfrazan su miedo con odio hacia quienes piensan
diferente, se ven diferente o aman a alguien diferente, a los que justifican
que tengamos tratos con naciones genocidas, a los que ni arrugan la cara cuando
ven a su gobierno lamiendo las botas de los gringos, a los evasores de
impuestos, a los narcos, a los vendepatrias, a los femicidas, a los
contaminadores, a los que explotan a los trabajadores, a los que pretenden tu gloria
manchar.
Escribo
esto el primero de febrero de 2026. Hoy se están llevando a cabo las elecciones
presidenciales en Costa Rica y desde hace años un proceso como este no era tan
trascendental. He intervenido mucho en las redes sociales las últimas semanas,
a pesar de que me había propuesto alejarme al máximo de las mismas, pero la
pasión que está despertando estos comicios me lo ha impedido. Se juega mucho en
una Costa Rica que muchos llaman dividida, pero que yo llamo totalmente sometida
al imperio de las redes y a la dominación del algoritmo.
El
fascismo está en ascenso y el imperio más peligroso de la historia, herido de
muerte pretende apropiarse con descaro ahora, de todos los recursos que pueda
para mantener el estilo de vida de millonarios pedófilos. En ese estado de las
cosas en nuestro país, el oficialismo pretende continuidad para establecer a
través de un congreso ocupado por sus secuaces, la modificación de la
constitución política y cambiar por decreto leyes establecidas que favorecen a
los trabajadores y al entorno social también en beneficio de sus amos
imperiales y de los millonarios locales. Han anunciado que quitarían las garantías
individuales, según ellos para reprimir a los criminales, cuando todos sabemos
que como en cualquier dictadura, se reprimiría a los opositores que intentaran
evitar sus desquiciados abusos de poder. Por desgracia las encuestas realizadas
han presentado escenarios funestos donde el partido usado por los orates en el
poder alcanza mayorías bastante claras.
Todo
esto es inexplicable dado que el actual gobierno no ha logrado nada que valga
la pena, no ha hecho ningún cambio ni ha mejorado la situación de los
costarricenses. Ni siquiera de los que le apoyan. Lo que ha hecho es llamar la
atención a través de gritos y groserías, de llevar a niveles de la política a
personajes soeces que con descaro se expresan como cualquier hincha del futbol
en medio de un partido, sin demeritar a los hinchas del futbol, pero me refiero
al contexto. El único logro del gobierno del Rodrigo Chaves ha sido convencer a muchos de que gritando e
imponiéndose, o abusando de su fuerza o burlándose como un bully colegial, se
puede liderar un país. Así los que por dentro traen un machista, un abusador,
un misógino, un pendenciero, un grosero, un cavernícula o cualquier clase de
esperpento no apto para la sana convivencia social, se han visto representados
y muy felices han ido detrás de ese que les hace saber que no está mal pegarle
a una mujer, manejar borracho, acosar a personas, burlarse de homosexuales o contaminar
y destruir el medio ambiente, porque su héroe lo hace a vista y paciencia de
todos y tras de eso es el primer ciudadano de la Patria.
Esto
no habría sucedido de haber acontecido en un lugar donde no estuviera casi toda
la población zombificada por las redes sociales. Esa es la gran herramienta del
fascismo y les vende la idea equivocada de un líder que representa al pueblo pero
que es solo un personaje que les parece cercano a sus traumas infantiles y a
sus impulsos primitivos que la debilidad y la falta de empatía les hace ideal.
Escribo
esto dos horas antes de cerrar las urnas y quedará como una bitácora muy
resumida del momento que estamos pasando. Mañana actualizaré la información y quedará
para la posteridad como Costa Rica se quebró para caer en la debacle fascista,
o seguirá con su nadadito de perro neoliberal, pero al menos lejos de los déspotas
y ojalá con una población mucho más consciente de lo que se está jugando.
Hago un paréntesis en la recta
final de la escritura de mi novela para comentar los sucesos de anoche en
Venezuela.
Se dio. Ocurrió otra vez. Otra
vez como en Panamá en 1989 cuando bombardearon la capital de noche, mataron a más
de tres mil personas y secuestraron al gobernante, que en ese caso era uno de
sus socios, pero se les estaba saliendo del canasto. Otra vez como miserables
ladrones, de noche, por sorpresa, sin declaratoria de guerra, atacaron una capital
como parte de su acostumbrada operación de saqueo y despojo de recursos que no
les pertenecen.
Los gringos tienen impresa en su
historia la patente de corso en algo que ellos llaman la doctrina Monroe, en la
que un bastardo racista y colonialista del siglo XIX se sacó del recto la idea
de que un dios había delegado la posesión de todo el continente a ellos, blancos,
descendientes de europeos, asesinos de indígenas, traficantes de seres humanos.
Esta escoria de la tierra se asumió como dueño de recursos, países y personas y
desde sus orígenes se empeñaron en robar para subsistir. El país parásito,
empezó sus correrías robando la mitad del territorio de México, luego continuó
con incursiones en diferentes partes del continente, fundó un país para crear
un canal interoceánico arrebatándoselo a Colombia. Luego se apropió de islas
para fundar su hegemonía comercial y militar. Puerto Rico, Cuba, Haití, Hawai,
Filipinas. Intentó conquistar Centroamérica financiando a un empresario racista
que pretendía extender los estados esclavistas del sur desde Guatemala hasta
Costa Rica. En esos tiempos gracias a la rebeldía del país más pequeño y pobre,
el pirata filibustero fue derrotado y fusilado, pero la semilla más venenosa del
empeño gringo ya había quedado sembrada en nuestras tierras.
Esa semilla era la traición y enajenación
de algunas clases de las sociedades latinoamericanas.
Porque ese es el gran problema
de Latinoamérica.
El malinchismo, la traición a
nuestra raza, nuestro pueblo, nuestra cultura, por un puñado de dólares. El
arma más poderosa del enemigo.
Por eso, mi indignación no va
tanto hacia los gringos porque ya uno sabe que son unos malditos ladrones colonialistas
que sobreviven de lo que roban. No se puede hacer mucho por evitar que esa
escoria siga destruyendo el planeta, aparte de desear que más pronto que tarde,
revienten en pedazos a través de una breve pero sangrienta guerra civil. Lo
tienen muy merecido y si la justicia existiera, sucedería.
Pero lo que me deprime más de
esta situación es el malinchismo latino. Los que aplauden el ataque de los
yanquis, creyendo que como en las películas de mierda con que les han llenado
el cerebro, ellos van a liberar a un pueblo y restablecer la democracia. No hay
forma más fácil y directa de determinar el grado de imbecilidad geopolítica que
revisar los comentarios en las redes de tonticos felices porque los gringos
invaden un país latinoamericano.Es más
me corrijo, no es tanto el nivel de imbecilidad, si no el de hijueputismo
traidor. Eso es lo que valen los que consideran que un gringo, tiene derecho a
mandar sobre un hermano latinoamericano.
Como dice el dicho de que la
fortaleza de una cadena está en su eslabón más débil, se puede decir que la
fortaleza de un castillo está en la consciencia de su guardián más cobarde. Se
puede aplicar para una invasión gringa en un país extranjero, como en los
gobiernos que privatizan bienes, recursos y servicios, como en los ciudadanos
que rinden pleitesía a los imperialistas que les roban el futuro a sus hijos.
Por lo pronto, los sucesos están
trascurriendo. Capturaron a Maduro, y bombardearon el país, matando quien sabe
cuantos inocentes. Hay que ver como procederán los yanquis en adelante.
Muy probablemente, vayan a
fomentar desórdenes y rebeliones lideradas por vendepatrias muy bien pagados,
todo para poner un ambiente de caos y agotar al ejército hasta el punto de hacerlo
aceptar un gobierno impuesto por la oposición. Esta oposición naturalmente vendrá
casi toda con funcionarios que viven hace años en miami.
Luego vendrán los contratos con
las petroleras gringas, Chevron se llevará la parte del león y en consecuencia,
el petróleo subirá de precio estrepitosamente y las ganancias irán directamente
a Texas y Washington.
Pasarán pocos años y los
venezolanos que están celebrando la caída de Maduro en el exterior, seguirán
tragando cable como inmigrantes en el extranjero, porque la situación nunca se
llegará a solucionar en su país. La crisis económica se pondrá peor y se
nivelarán con Argentina para que esta sea la referencia de cómo deben de vivir
los latinoamericanos bien domesticaditos bajo el látigo del amo gringo.
Si se produce una invasión militar
declarada, la violencia de la guerra se desatará.
Si eso sucede, solo esperamos
que Venezuela sea la tumba del imperialismo yanqui y que la V de la Victoria de
Vietnam, sea también la V de Venezuela.
El payaso que parece construido a partir de una diarrea de
cheetos, se siente desilusionado porque sus dominios son invadidos por una mano
de obra más eficiente, esforzada e inteligente que el grueso de los que
componen su vasallaje. Es cierto, esta invasión tiene la característica principal
de tratarse de humanos desafortunados que tienen que dejar sus tierras para buscar
sobrevivir (antes era prosperar) en lugares que no hubiesen sido expoliados y
destruidos por el imperio yanqui ahora dirigido por el antes mencionado reyezuelo
y marqués de la pedofilia. Por tanto, en este hemisferio el único lugar que no
ha sido intervenido y erosionado por la codicia capitalista gringa, son las
propias tierras de los Esclavos Unidos, donde una población no es capaz de cuidar
un jardín, recoger una cosecha o construir cualquier obra, porque está
trabajando en tres trabajos para poder pagar las deudas o está ensayando una invasión
zombi en las calles víctima de todas las drogas que la CIA puso a su disposición.
AYER EL METAL, HOY LAS REDES, PERO EL PROBLEMA SIEMPRE ES EL
CAPITALISMO
No se me malinterprete desde el principio. Yo estoy muy a
favor de las Redes Sociales, pero de las que han existido toda la vida: las de
las comunidades, las vecinales, las de los trabajadores organizados, las estudiantiles,
las cooperativas, todas las formas en que los humanos se unen en una red para
solucionar sus problemas y mejorar su vida y su futuro es lo que nos diferencia
de los demás animales. Pero las redes sociales a través de aparatitos que taladran
la psique, más bien separan y degradan al humano. Lo individualizan convirtiéndolo
en un roedor solitario que vive atemorizado en un caserón lleno de gatos, la
mayoría imaginarios. Esas redes sociales que han cimentado la creciente invasión
zombi en todas las sociedades, hace rato deberían de haber desaparecido. Son
mecanismos que han penetrado en los cerebros convirtiéndolos en pasto de la IA,
que será la perdición del ser humano, tal y como lo conocemos.
Pero en el caso de las desgracias como las que se anotan en
la noticia adjunta, considero que el algoritmo de la red social, no es el
absoluto culpable del suicidio del adolescente. Así hace tres décadas, se le
echaba la culpa al heavy metal o aún ahora a las drogas, estos no han sido más
que cabezas de chivo para culpar al verdadero culpable de muchos de estos casos.
Este culpable es la falta de esperanza en el futuro, la desmoralización de un
sistema que exige al individuo nada más que rendimiento material. Un sistema
que ha dejado de lado la verdadera belleza de la vida, y la ha cambiado por lo
redituable que pueden ser las capacidades de alguien.
Entonces, señoras, señores, por más que les quiten sus
drogas a los adolescentes, si no les garantizan un futuro agradable y que valga
la pena vivir, muchos decidirán no seguir haciéndolo.
CHAVES: QUIERO SER DICTADOR, PERO LA TENGO PEQUEÑITA
En días pasados el pseudojaguar de zapote (chavelus beligerantus)
fue a darse una vuelta a El Salvador a visitar a su dictador centroamericano
favorito, y de hecho el único gobernante latinoamericano que le da pelota, para
pedirle algunos tips para convertirse en un dictador centroamericano de
respeto. El tipo no ha fallado en el cosplay de su personaje favorito: el
gamonal arrogante y pedorro que se las da de grandote y supermacho, pero el
problema es que en el país no logra mover a las masas. Por esto sus fantasías
de dictadorzuelo se mezclan con los preparativos para pirarse el día antes de
la entrega de poderes con todos los cariñitos en la maleta.
Tiene un grupo de seguidores que con permiso del asilo (de
ancianos y de enfermos mentales) si les pone un bus, un fresco de chan, un gallo
de salchichón y cinco mil pesos, llegan a mover las banderas y declarar que es
lo mejor que le ha ocurrido a Costa Rica ( la bandera también se la tienen que
dar, con la condición de que la devuelvan para la próxima manifestación de
apoyo). Pero este grupo no es suficiente para convencer y si no fuera porque
los ticos son como arriar gatos y casi que en cada barrio tienen un candidato
presidencial, no se la estaría jugando con una empleadilla que puso para salvar
la inmunidad. Entonces quiere saber por parte de don Bukake la mejor forma de
convertirse de la noche a la mañana en el dueño de la finca. Este señor,
divertido le dice que sin ejército la tiene difícil, poniéndole bonito y
pagando más troles en redes sociales, puede tal vez manipular un ejército de
zombis mayor al que ya tiene, pero por el momento lo que le puede ofrecer es ir
a la mega cárcel a enjachar a los chavalos más peligrosos de Centroamérica del
otro lado de las barras a ver si así se siente más valiente y deja de tener que
tragarse dos viagras diarias para sentir algo de potencia.
El
primer ciudadano de la República tuvo que enfrentar a manifestantes en la celebración
de otro aniversario de la abolición del ejército en la Plaza de la Democracia. Cuando
iniciaba su discurso el público le gritó de manera repetida y muy clara: ¨¡Fuera!¨,
así sin hijueputazos o malparidazos, en realidad todo muy respetuoso y a un
nivel más alto del que en realidad merece el insigne estadista. No estamos
seguros sobre si lo que brevemente pensó el mandatario responder de inmediato
fue:¨¿La quieren fuera? ¡Espérensen y ya me la saco!¨ otal vez ¨¡Fuera del país tendré que jalar si Laurilla
no la pega!¨. Pero al parecer después de mucho meditarlo o tras despejar la acostumbrada
bruma etílica, lo que hizo fue un llamado a la Fuerza Pública para que callara
a los manifestantes aduciendo una ley de la Constitución Política que se
encontró en el fondo de una botella de McCallans de 30 años.
De
esta manera el presidente, solicitando el uso de la fuerza para oprimir la
libre expresión, conmemoró una de las decisiones más trascendentales que se han
tomado en la historia nacional, la de abolir las fuerzas armadas lo que
convirtió a Costa Rica en un país que tomó un camino de progreso y crecimiento,
hasta que llegaron los neoliberales con sus privatizaciones y su narcotráfico a
nivelar todo.
Al final nos
queda una conclusión, pudimos ver al fin una obra de Chaves: ¡del susto, el
colerón y la borrachera se obró!
Trump:
guerra contra narcos imaginarios y fornicio contra narcos verdaderos
El
gran payaso naranja lleva ya varios meses alimentando la máquina de hacer humo
favorita de los gringos: la guerra. Pero te preguntarás querida lectora o
querido lector, ¿para qué necesita tanto humo un personaje acostumbrado a que
todo lo que sale de sus fauces se puede describir como un humo más tóxico que
las flatulencias de todos los rebaños de vacas salvajes de Chernobyl? Pues muy
fácil: para que no se note, o no se vea o no se publique, o no se sepa, lo que
ya todos sabemos pero muchos cristianos evangélicos del cinturón de la Biblia pretenden
ignorar. Por cierto, esto del cinturón de la Biblia (Bible belt, búsquelo sin miedo, está en wikipedia) son los estados del sur gringo donde existe mucha
influencia de la ultraderecha cristiana en manos de pastores multimillonarios
que influyen sobre gente muy, pero muy fanática y armada; o sea algo así como
los cantones costeros de Costa Rica, guardando las distancias y con más armas
de fuego. Poquitas más. Esto que pretenden ignorar los republicanos panderetas
gringos es la cariñosa, cercana, carnal y muy salvaje amistad que el gran
payaso naranja tuvo con el millonario pedófilo y agente del mossad Jeffrey Epstein.
Recordemos que este personaje durante la
anterior administración de su hermano de leche, antes de que soltara la lengua
cuando lo arrestaron, se la sujetaron bien apretada con una faja de cuero en su
celda hasta que tuviera un saludable aspecto morado-suicidio en su cara y no
pudiera decir al camarero de Mar-a-Lago ¨Mándenos a Dony y a mí un whisky de
treinta años y una chica de 12 a la habitación¨.
Una vez suicidado el magnate
proveedor de niñas para billonarios, resulta que quedaron bajo custodia miles
de documentos donde se describen con lujo de detalles las desternillantes
aventuras de muchos viejos verdes millonarios en su isla privada y parece que
casi siempre el alma de la fiesta, el terror de las quinceañeras era cierto panzón
impotente color naranja, que parecía tener un nido de ratas, de arquitectura modernista
y teñido de rubio sobre la cabeza.
En casa, la gente está considerando
separar la unión y convertirse en Estados Perdidos, de lo hartos que están por
las redadas de la nueva Gestapo anti inmigración que instauró el gobierno del
facho naranja. Por esto y para evitar más molestias de toda esas masas de ¨losers¨,
el gran cheeto ha convocado una guerra contra el narcotráfico. Pero una de
verdad, no como las anteriores donde la DEA mataba en secreto y la CIA se
dejaba la cocaína para venderla y financiar golpes de estado y demás sobornos a
los políticos derechosos falderos de Latinoamérica. Una guerra de verdad, con
portaaviones y tirando misiles, y con un secretario de guerra lleno de tatuajes
nazis y una personalidad de gay de clóset que no se logra quitar y que aumenta
mientras más sube videos de su contenido favorito homoerótico militar. Una guerra
en la que se justifiquen los millones de presupuesto militar que no se usarán
nunca en salubridad pública, ni mucho menos en pensiones dignas para
trabajadores, pero si en misiles que cuestan millones de dólares para lanzarlos
sobre lanchas rápidas que igual pueden llevar cocaína que una tonelada de pargo
rojo y donde unos pobres diablos que bien pueden ser peones del narco o pescadores
felices de haber capturado un buen cardumen ni se enteran en qué momento les
cayó encima la furia de un pedófilo asustado.
Pues en este ambiente de guerra
declarada contra un cartel inventado que sirva de justificación para
desestabilizar Venezuela y sus jugosas reservas de petróleo. Las proclamas de
fachocheto donde dice haber disminuido el ingreso de drogas ilegales al
territorio gabacho, han quedado como el espectáculo de payasos de circo barato
venido a menos, donde a los payasos no les alcanzó para comprar la marihuana y
con ella perdieron la gracia, todo esto gracias a que esta semana ha perdonado
la condena del expresidente de Honduras, Juan Orlando Hernández quien cumplía 45
años por narcotráfico en una cárcel yanqui. Este sujeto desde su gobierno
facilitó el ingreso de más de 400 toneladas de cocaína a territorio gringo,
siempre, eso si actuando como buen perrito faldero de los intereses de
Washington en la región. Con esto demuestra de nuevo, el emperador naranja del
imperio en decadencia lo que siempre sabemos de los gringos ojetes y sus guerritas
democráticas.
Lo único que nos queda es esperar
que los tripulantes de los destructores y los portaaviones que están
contaminando el Caribe con sus bravuconadas, terminen de una vez de tragarse
todo su fentanilo y su perico y que manden toda esa chatarra a hacer arrecifes
para la gran fauna marina de las Antillas.
Para
terminar: Cancelado el tope nacional en Cartago
Esta
gran noticia nos vuelve el alma al cuerpo a los cartagos, que no sabíamos de
cual neurona solitaria en un cráneo vacío salió la idea de efectuar el tope
nacional en la ciudad de Cartago. Si los cartagineses estuviéramos de acuerdo
en realizar un acto de maltrato animal en público, creo que una votación se elegiría
que ese acto consistiera en amarrar a
cierto borracho, arrogante y acosador con complejos de felino de montaña, frente
a las Ruinas y ahí frente a las cámaras y con cobertura nacional tupirlo a
chilillazos hasta que deje de arrastrar las RRRRs.
¿A estas alturas del partido, existirá
alguien que pretenda creer que el premio nobel de la paz se otorga a personas o
instituciones que han luchado por que la humanidad avance en la dirección de la
armonía, el entendimiento y el progreso?
Justo cuando acabo de terminar de redactar
esta larguísima pregunta, me la contesto a mí mismo viendo cómo en elecciones
democráticas han llegado al poder líderes como Donald Trump, Javier Milei y
Rodrigo Chaves. Ese es el nivel de inteligencia y pensamiento crítico en la
gradería, entonces, volviendo al premio antes mencionado, se podría decir que
se otorga el premio nobel a la riqueza y entonces todos pensarían que se le
otorgará a Sofía Vergara o a Melissa Mora.
Aunque la intención original del premio es como
dice Wikipedia: «otorgar un reconocimiento a la persona que ha hecho el
mejor trabajo o la mayor cantidad de contribuciones para la fraternidad entre
los países, la supresión o reducción de ejércitos, así como la participación y
promoción de congresos de paz y derechos humanos en el año inmediatamente
anterior»; el premio ha
sido usado últimamente más como un arma diplomática en respaldo a ciertas
potencias y en detrimento de otras o peor aún de pueblos que luchan por la
reivindicación de sus soberanías o por el reconocimiento de sus derechos.
Así el premio ha sido otorgado a
impresentables como Kissinger el mismo año en que maquinó desde su despacho el
golpe de estado en Chile. Se premió a
quien puso a Pinochet y sus esbirros a asesinar a miles de chilenos e imponer
un régimen de terror que aplastaría Chile bajo las órdenes de las dos W más
peligrosas para Latinoamérica: Washington y WallStreet. También se lo dieron a Barak
Obama mientras inauguraba la guerra con drones y bombardeaba desde el pentágono
a pastores de cabras en Afganistán. También se lo dieron a Menachen Begin cuando
iSSrael dejó en paz a Egipto, evitando una guerra a gran escala y lo cambió por
bombardear Beirut e invadir Líbano, un vecino más débil y fácil de masacrar.
Así
pues este año el planeta estaba pendiente sobre si la comisión que lo otorga
estaría dispuesta a rendirse a los pies del gran payaso naranja. Esto
significaría darle credibilidad a sus berrinchescos alegatos sobre siete guerras
resueltas por obra y gracia de su persuasivo arte de hacer negocios, o tendría
un ataque de consciencia y lo otorgaría a quienes han denunciado y luchado
contra los perpetradores del genocidio de Gaza como el movimiento Sumud o
Francesca Albanese. Pero al final, el reconocimiento ha resultado ser mucho más
macabro que los berrinches de Trump.
Lo han otorgado a otra
impresentable, María Corina Machado opositora al gobierno venezolano que en
repetidas ocasiones ha solicitado al gobierno de Estados Unidos una intervención
militar a su país para deponer el gobierno y que la coloque a ella y demás
escoria gusanesca en el poder a cambio de entregar las increíbles reservas petrolíferas
de su nación. La decisión del comité nobel es mucho más peligrosa porque en
estos momentos, la marina gringa rodea las aguas territoriales de Venezuela con
tremendas ansias de invasión, ahora acusando al gobierno venezolano de ser el
principal culpable de inundar las calles norteamericanas de drogas. Para
cualquiera que tenga dos dedos de frente y que no crea en la mano invisible del
mercado, es fácil darse cuenta que además de las ansias por petróleo ajeno que
han movido durante años la historia del decadente imperio yanqui, está también
la necesidad de desviar la atención de la crisis interna de un país que está
siendo dominado por una dictadura fascista en plena regla y de las
comprometedoras y abrumadoras pruebas que señalan a Trump como cómplice de su
amigo del alma y pedófilo misteriosamente suicidado en su gobierno anterior, Jefrey
Epstein.