martes, 21 de abril de 2026

PLAYA PANAMÁ

 


            Hubo un tiempo, hace más de veinte años en que fui parte de la máquina gentrificadora que entonces convertía a Guanacaste en la colonia extranjera que es ahora. Digo esto sin estar orgulloso de eso, todo lo contrario, aunque no era más que uno de los tantos ingenieros de una de las tantas empresas constructoras que construían palacetes para los nuevos colonos en un entorno que los nacionales remataban a precio de ganga para tener una casita con aire acondicionado y un vehículo todo terreno para apantallar a vecinos y parientas. Fui ingeniero en varios proyectos que abarcaban la costa desde Playas del Coco hasta Papagayo y me aprendí de memoria toda esa franja y otras zonas del Pacífico norte que visité en los ratos libres que lograba escamotear al yugo de las construcciones. 

 

            En esa época era muy aficionado a nadar en aguas abiertas. Localizaba alguna playa con corrientes tranquilas y la recorría nadando uno o dos kilómetros, distancias que calculaba paralelas a la playa o mirando hojas cartográficas, que se usaban en tiempos previos al Google earth. También hacía, a mi manera, dado que nunca recibí el adiestramiento respectivo, lo que llamaba buceo a pulmón. Encontré algunos arrecifes entre Hermosa y playa Panamá y me sumergía a explorar la naturaleza que allí vive. Tiempo después verifiqué que muchos de los lugares a donde lograba entrar con el vehículo de doble tracción que la empresa me había asignado, tienen ahora carreteras perfectamente pavimentadas, pero exclusivas de hoteles y condominios exclusivos para foráneos o nacionales acaudalados. Dejan como único acceso, estrechos y empinados vados para que los nacionales no aleguen que se les cerró el acceso a la playa. Recuerdo que playa Panamá fue el lugar donde más había encontrado mantarrayas tanto cerca de la playa, como algunos cientos de metros mar adentro, y que esta situación, a pesar de que me encantan esos animales, hizo que fuera la que menos frecuentara en mis excursiones acuáticas. 

 

Esta playa en ese entonces no era tan visitada como las demás, pero me llamó la atención que existían restos de infraestructura construida para recibir turistas, todo abandonado. Hasta una placa del ICT, llegué a ver por ahí. Le pregunté a Juan Jicote, amigo oriundo de Filadelfia, que entonces se encargaba del transporte de los trabajadores y con quien comentaba libros y películas y compartía cervezas al final de la jornada, y me dijo que en esa playa se habían construido servicios sanitarios, duchas, ranchos, áreas de camping y que para semana santa y fin de año, la zona se llenaba de tiendas de campaña y de gente principalmente de Liberia que llegaba a pasear al lugar. Decía que era conocida como la playa de Liberia, porque la gente de la localidad disfrutaba de enfiestarse por allá; por la afluencia de turistas nacionales en los años noventa el ICT procuró que existiera la infraestructura suficiente para que el lugar fuera seguro y ordenado. 

 

            Pero, (como siempre en toda historia hay un ¨pero¨ que se caga en todo), en tiempos del Abel Pacheco, el ministerio de Turismo presionó al de ambiente para que se girara la directriz de prohibir los campamentos en la playa y los guanacastecos no pudieron volver a realizar su migración playera anual. Las instalaciones se clausuraron y pronto se convirtieron en ruinas. Por supuesto, el interés del ministerio de turismo era enfocarse en turistas de muy diferente naturaleza. Dejar todas las bellezas de la costa del Pacífico para familias de trabajadores costarricenses era, para los que calentaban las sillas del poder, un excesivo desperdicio de dinero. Y yo le agregaría, la pérdida de muchas bonificaciones por parte de empresarios extranjeros que se beneficiarían en delante de la maravillosa naturaleza nacional.

 

 Jicote, con quien a veces aún tengo comunicación, me cuenta que ahora se dedica al transporte de estudiantes y que los fines de semana se redondea sus ingresos organizando paseos a la playa en su buseta, pero que se limita a llegar a las playas más populares y sobre todo accesibles al transporte, puesto que en sus paseos viajan muchos niños y adultos mayores que no pueden acceder a las playas que no tienen caminos de ingreso seguros y que por desgracia son las playas más bonitas. Todavía playa Panamá es uno de sus destinos frecuentes, pero se ha enterado de que anda cierta chusma vandalizando los autos de los turistas que llegan a pasear por ahí. Según sospecha esta chusma es pagada por israelíes dueños de un par de hoteles de lujo nuevos que así, pretenden disminuir la cantidad de turistas ticos en la playa y dejar espacio para sus clientes. Él disfruta de tirar su hamaca en alguna sombra y bajarse un par de birritas mientras los clientes de su tour están en la playa, pero la última vez que fue ahí tuvo que quedarse cocinándose en vida dentro de su microbús, cuidándola para que no le fueran a estallar una llanta o a reventar el parabrisas de una pedrada. 

 

—La playita es para disfrutarla —me decía—, pero ya no nos quieren a los veraneando por aquí cerca. Ahora tenemos que apretarnos todos los en el Coco o en Hermosa, y las demás playas son para los que tienen la plata para pagar estos hoteles. Ahora solo queda que las mantarrayas tengan más dignidad que nosotros y les quemen las patas a esos pendejos desteñidos que ya se sienten dueños de Guanacaste.   

 

MINAE APRUEBA LA TALA DE BOSQUE EN PLAYA PANAMÁ 

MEGA PROYECTO EN PLAYA PANAMÁ 


 

jueves, 19 de marzo de 2026

PARA CUBA, CON TODA LA VERGÜENZA DEL MUNDO

 


            Me parece haberlo leído por ahí. Tal vez sería durante los últimos noventa o en los tempranos dos mil, que entrevistaron a Eduardo Galeano sobre su reciente visita a Cuba y el uruguayo universal dijo: ¨Está dura la vida por ahí, les falta de todo. Pero les sobra dignidad. Al contrario del resto de América Latina.¨ Así demostraba ante periodistas casi siempre escépticos y siempre lacayos de los dueños del mundo, que el principal activo del pueblo cubano era su valentía, su terquedad, su soberanía y sobre todo su dignidad. El valor que cada vez menos tienen, de poder decir que su país no es felpudo de nadie. 

 

            Nosotros, los habitantes del resto de Latinoamérica, siempre tuvimos la opción de saber lo que en realidad ocurría en Cuba. Si sacudíamos un poco toda la basura que los medios controlados por los millonarios imponían sobre los puntos de vista, nos damos cuenta del ejemplo experimental que era Cuba. Un ejemplo en muchos sentidos, eso sí. Un ejemplo que nos mostraba el imperio gringo, de lo que le ocurría a los países que le desafiaban y preferían la soberanía al sometimiento, una demostración de cómo se podía arruinar a un vecino a través de un embargo económico solo por no alinearse a la voluntad del más fuerte y entregar sus recursos al sistema capitalista. Un ejemplo de lo que les pasa a los países que no se conformaban en ser el patio trasero del gran chiquero capitalista, donde sus chanchos podrían tener más derechos que los habitantes del país. 

 

Pero también para los que tuvieran la voluntad de abrir los ojos, Cuba era un ejemplo de cómo a pesar del acoso económico, a pesar del terrorismo de la CIA, a pesar de la envidia de los gusanos, a pesar de las dificultades propias del aislamiento y la inexperiencia, el país soberano y socialista existía y no solo flotaba en el Caribe como un náufrago en la corriente de la hegemonía imperial, si no que podía proveer salud, educación y seguridad a su gente. Se podía vivir sin hambre, sin trabajo infantil, sin entregar los recursos y las tierras a los poderosos. Se podía vivir sin lujos pero con la certeza de que se era parte de un pueblo que no aceptó el sometimiento y la humillación. 

 

            En Costa Rica, el tico promedio creció creyendo que el socialismo cubano había fracasado y que el país era un cúmulo de ruinas y despojos desde la desaparición del gran hermano soviético que compraba el azúcar y les proveía de autos lada y espías de la KGB. Muchos pensaron que a partir del periodo especial, la dictadura de Castro había convertido el país en un inmenso campo de concentración al aire libre, una isla de la que todos querían huir en balsas hacia la libertad de las hamburguesas, porque no tenían nada para comer y que todas las mujeres se prostituían por unas pantimedias y un cartón de huevos. Eso era lo que se inculcaba a la gente no solo en Costa Rica, si no en toda Latinoamérica, que había ocurrido en Cuba por haber optado por un sistema socialista, pero nunca se decía que si el sistema era tan malo, porque los Estados Unidos les mantenía un bloqueo que les impedía comerciar con otros países, recibir turistas de su país, les entorpecía el tránsito de mercancías, entre muchas otras restricciones que al ser la primera economía del mundo, podía ejercer contra el país. Valiente actitud, la del más fuerte del barrio contra el más pequeño que pretende mantenerse lejos de su sombra. 

 

            A pesar del acoso prolongado por más de sesenta años, el país ha sobrevivido independiente y digno y eso ha provocado que el imperio que ahora es más violento que nunca porque empieza a retorcerse en medio de la agonía de su pronta desaparición, se ensañe aún más contra la isla rebelde. El imperio gringo, ahora manejado por el gran payaso pedófilo y por una horda incontrolable de fanáticos e incompetentes, pretende dar el gran golpe simbólico de tomar el control de Cuba, para reafirmar de manera simbólica su poder sobre el continente, ya que lo está perdiendo en el resto del mundo. Ahora ha bloqueado, ya de manera absoluta a la isla, ha establecido un estado de sitio al estilo medieval y está matando de hambre y de falta de combustible al país. Además, está ordenando a los países de su órbita servil y sometida, a ser parte del bloqueo. 

 


Costa Rica,  un país que alguna vez fue el bastión de hombres y mujeres valientes que detuvieron el avance y luego expulsaron a un grupo de esclavistas gringos que casi conquistó Centroamérica, pero que ahora está infestado de rótulos de FOR SALE en inglés. Un país que ahora con filibusteros en el poder y siervos menguados debajo de ellos, se defiende al yanqui, al rubio, al europeo y se humilla y desprecia al cubano, al nica, al centroamericano, al que es igual a nosotros mismos para quedar bien con el patrón, que luego vendrá a limpiarse el trasero con nuestra bandera. 

 

Hace ya veinte años que fui por primera vez a Cuba. Viajé para aprender, a ver con mis propios ojos la realidad. A ver cómo funcionaba un país socialista, a visitar el país que aún gobernaba Fidel. Pero también fui a escuchar su música y conocer los lugares que habían habitado y amado Martí, Carpentier y Hemingway. Y conocí a muchos cubanos y cubanas y me parecieron gente como nosotros los costarricenses, gente que apreciaba su tierra,  que la pulseaba (mucho más que nosotros) por salir adelante y que deseaba vivir en paz. Y que estaban orgullosos de su valor y su resistencia. Los cubanos son gente como nosotros, como el resto de los latinoamericanos también. Compartimos idioma y forma de ser, más de lo que compartimos con los gringos. Pero se nos ha hecho creer que estos, con sus dólares, tienen más derechos que nosotros. Y así, ahora nos están sentando en la gradería de los ingratos, de los racistas, de los envidiosos, de los siervos menguados. 

  


Me gusta fantasear  que en un futuro no muy lejano, Cuba volverá a ser ese país independiente y soberano y que toda Latinoamérica también se levantará y tomará su ejemplo para superar las cenizas del imperio gringo ya desaparecido y convertido en varios países que comprendan que se puede existir sin necesidad de aplastar a los demás. En ese tiempo que ojalá aparezca ante los ojos de la generación que ahora va a la escuela, Cuba será un ejemplo histórico de como la identidad y la soberanía pesó más que la codicia y el servilismo. A nosotros nos toca por ahora resistir y protestar, contra los arrastrados que se postran ante el gringo y defender el derecho de Cuba a existir.

 


 

 

El gobierno de Costa Rica cierra la embajada en Cuba

Los perritos falderos hacen piruetas cuando el amo lo ordena 


miércoles, 4 de marzo de 2026

NO ES FEMINISMO, ES SENTIDO COMÚN. Comentario de la novela (no la serie) ¨EL CUENTO DE LA CRIADA¨ de Margaret Atwood


Acabo de completar la lectura del ¨El cuento de la criada¨ de la autora canadiense Margaret Atwood (1939). Esta distopía plantea un estado represivo teocrático que ejerce su presión basándose en los textos del antiguo testamento y nos presenta el punto de vista de una de sus víctimas más afectadas: una mujer que posee una cualidad muy deseada en tiempos posteriores a guerras y contaminación ambiental, es fértil. 

 

Esta fertilidad le salva la vida al ser capturada tratando de escapar del país en el que se ha convertido parte de Estados Unidos, pero es convertida en una esclava de características especiales. Es adjudicada a la casa de uno de los dirigentes políticos que carece de hijos. Por esto, tendrá la obligación de prestar su vientre para que el patrón continúe su estirpe en ella. Se trata de una mujer que ha sido despojada de su familia y hasta de su identidad, porque en su nueva función de mujer de crianza, será conocida con un nombre que señala su pertenencia al patrón. Además a todas las mujeres de esta historia se les amputan todos los derechos, hasta el de leer y se les mantiene en un estado de alerta y paranoia programado para que no sepa quien está de su parte y quien la pueda traicionar. 

 

El libro es narrado en primera persona, como un diario redactado a solas en circunstancias poco claras que dejan muchos cabos sueltos como identidades sin definir o situaciones y finales abiertos de personajes a los que la narradora desconoce cual fue su destino. La atmósfera de soledad y tedio en algunas partes llega hasta cierto punto a sofocar al lector y con esto puede entender y padecer el desasosiego y la incertidumbre que sufre la protagonista. La prisión del aburrimiento, el miedo y el recuerdo de acontecimientos pasados que se desvanecen poco a poco, son parte de la tortura que padece y que el lector atestigua atribulado.

 

 

¿CUÁL DISTOPÍA?

Tenemos ante nosotros  una obra maestra de la distopía, planteada  esta vez desde el punto de vista de la mujer. Pero no por esto considero que se trate de una novela de corte feminista. Creo que considerarlo así es ser egoísta con la humanidad. La descripción de una tragedia posible, concepto de una  distopía, debe abarcar a todo el contexto y las circunstancias en las que la humanidad se vería en caso de suceder y en el caso de esta novela, nos muestra el padecimiento de personas que por su género se ven más afectadas que otras que también lo están pasando mal. En mi opinión la denuncia existe, pero principalmente es extensiva contra los que gobiernan apoyando su absolutismo en el patriarcado histórico de culturas antiguas, como pretexto para dominar y someter por humillación a sus víctimas. Así, en su inusual punto de vista, las mujeres que eran víctimas en relatos mitológicos antiguos, escritos por hombres que eran jefes de tribus nómadas, seguirán siendo víctimas de hombres que son jefes militares que ahora usarán esos mismos mitos como bandera y constitución de una nación moderna. Entonces, el daño que produce una teocracia fascista visto desde el punto de vista del género femenino es para mí el tema central de esta novela.  

 

 Un detalle que me pareció bastante doloroso e inquietante sobre esta obra, es que en la introducción, la autora señala que todas las situaciones y hechos que ella describe en la novela, han ocurrido en la realidad en diferentes momentos y lugares de la historia. En la Rumanía de Ceacescu, en el Irán de los Ayatollas, en las colonias puritanas de los Estados Unidos, en las dictaduras de Chile y Argentina sucedieron todas las atrocidades y maltratos que viven Defred y los demás habitantes de la República de Gilead. Esto nos lleva a reflexionar que una distopía como esta, impacta a fondo, no tanto porque la veamos como posible y hasta cercana, sino porque nos recuerda que el ser humano ha sido capaz de cosas muy viles en el ejercicio del poder sobre sus semejantes y que sobre todo, pasa olvidando siempre su propia historia de forma sospechosamente conveniente para los intereses de unos pocos.

 

¨NOLITE TE BASTERDES CARBORUNDORUM¨ (NO DEJES QUE LOS BASTARDOS TE HAGAN POLVO)  

Defred solo cuenta con esta frase escrita en latín que encuentra escondida y con la esperanza de la existencia de un movimiento de resistencia, que la ayude a escapar. Nosotros aún contamos con relatos como este que nos sirven de advertencia sobre los caminos equivocados que cada vez más la humanidad va tomando. Nos queda la opción de organizarnos para evitarlos o de dejar que la fuerza de la corriente, nos arrastre hacia ellos.


 

domingo, 1 de marzo de 2026

GENOCIDAS Y PEDÓFILOS EMPEZARON LA GUERRA MUNDIAL

 

            No es cuestión de tomar bando.


            Es asunto de justicia, porque para que haya paz primero debe prevalecer la justicia. Si uno no considera la balanza de los acontecimientos y las circunstancias de lo que ocurre no puede tener noción de qué es lo que en realidad está sucediendo. Por eso es tan importante  en estos tiempos la propaganda y por eso la desinformación se ha convertido en el arma más importante  en manos de los déspotas. Porque ante un mundo desinformado, una guerra puede parecer necesaria, un genocidio puede parecer una anécdota, un exterminio puede parecer un saneamiento y un ataque rastrero y cruel contra civiles, puede parecer justa defensa.


            El imperio gringo,  a los que nos han vendido como nuestros amigos, socios y hasta protectores, una vez más desatan todo su poderío militar  contra un país para proteger el expansionismo colonialista de issrael y hace pasar el ataque como un movimiento defensivo. Como es de suponer  para quedar bien con el patrón, el comunicado oficial de la cancillería lamebotas de este país reclama el cese de los ataques de Irán, como si la desesperada defensa de ese país, pusiera en peligro la integridad del enclave fascista y genocida hebreo con quienes insisten en asociarse. 


            No es cuestión de saber quienes son los malos o los buenos.

            Es asunto de enterarnos que solo existen fascistas genocidas, pedófilos armados y población civil. Y si no te has enterado que tu país es por completo población civil, ya es hora de que dejes las redes y las noticias de la tele y esperes cuando llegarán por lo tuyo. 

 


 

sábado, 14 de febrero de 2026

SI TE HABLAN EN ¨FACHO ARRABALERO¨...

 


            En estos días la fiscal general de EEUU, Pam Bondi tuvo que rendir cuentas ante el congreso con respecto a los archivos del caso Epsteiny la relación del gran payaso naranja con la red de pedófilos del millonario suicidadomuy convenientemente en su administración anterior. Ante los cuestionamientos que se hicieron, no a ella, sino a su jefe, la funcionaria estando bajo juramento llegó a insultar en varias ocasiones a los senadores que la interrogaban, gritándoles perdedores y abogados de pacotilla, además de desviar el tema hacialas ficciones típicas que su jefe con frecuencia se inventa.


            Es notable que a ese nivel se llegue a ver un comportamiento más propio de una cantina o de la gradería de un estadio, que de una audiencia del senado del imperio por el momento dominante del mundo. Esto más que un punto hasta el que ha llegado la gente sin valores ni educación, es una estrategia del fascismo global para sobrevivir a las discusiones políticas. En nuestro país esto ha sido muy evidente. 

 

            Ver a Pam Bondi gritar como pirata malayo, nos trae a la mente el patético actuar de nuestra nueva presidente electa en los pocos debates a los que se animó a presentarse. También los diputados oficialistas han presentado comportamientos similares en discusiones parlamentarias. Es de considerar que esta forma de comunicarse tiene la finalidad de evitar una respuesta del oponente, dado que en casi todos los casos, este tiene la educación y los valores necesarios para no rebajarse al lodazal comunicativo con el que se le interpela y, o mantiene un tono sobrio, decente y comedido o guarda silencio. Ambas opciones desde el punto de vista de un simpatizante fascista excitado por los gritos de su personaje de culto, se tomarán como una debilidad y un fracaso en la discusión.

 

            Más que procurar aprender a comunicarse con el mismo lenguaje de patán arrabalero, lo que precisa es  mantener el nivel alto y poner atención en ser comedidos respetuosos pero directos e inmisericordes con el o la gritona, para que la diferencia sea evidente y el ridículo del facho quede establecido. Lo más importante es que el espectador simpatizante del populismo sea quien note y sienta vergüenza por verse representado por orates cuyas actitudes y desplantes se revierten contra sí mismos. Hay que educar al públicopara que la gente le vuelva a tener asquito a los desplantes fuera de lugar y alos modelos de comportamiento que presentan más arrogancia que inteligencia. Así perderán fuerza y apoyo los políticos que usan su cabeza completamente hueca como amplificador del sonido de sus alaridos desesperados. 

 


 

domingo, 8 de febrero de 2026

EPSTEINCRACIA

 

            Hace como un cuarto de siglo en un lugar perdido entre Tambor y Montezuma, en la península de Nicoya, en los inicios de la gentrificación cuando esa zona era más innaccesible, yo trabajaba en una construcción propiedad de unos gringos ubicada en un residencial de lujo muy escondido y exclusivo para gente de esa nacionalidad y esa plata.

 

En ese lugar vivían varios yankis en lujosas mansiones en medio de un gran campo de golf, un hotel y unas playas que no tenían acceso desde la calle pública. Casi todos eran gringos jubilados que venían a morir en medio de lujos que solo aquí podían darse y entre ellos había un sujeto no tan viejo que vivía solo, en una de las mejores propiedades. El tipo era amigo de los dueños de donde yo trabajaba y me enteré a través de la asistente del gringo propietario algunas historias de las que no di crédito en ese momento. Decían que el tipo era algo así como un filántropo excéntrico porque ayudaba económicamente a algunas muchachas de Puntarenas y San José, con sus gastos en la escuela y el colegio y que durante las vacaciones escolares las invitaba a visitarle a su mansión frente a la playa. Claro la historia redundaba en las actividades del sujeto cuando las niñas llegaban en grupo a su casa.

 

            La historia despejó las dudas cuando un día el gringo en cuestión se dejó llegar a la construcción montado en un cuadraciclo con dos señoritas muy jóvenes, una adelante y la otra atrás de él en vehículo. Cuatro operarios que trabajaban en la estructura de techo casi se caen por estar mirando a las muchachas que viajaban en traje de baño y que se quedaron en el lindero de la construcción mientras su anfitrión entraba a saludar al propietario. A partir de ahí, lo que podría estar sucediendo en la mansión de ese individuo pasó a ser el tema central de las conversaciones de los trabajadores. Yo, por mi parte me convencí de que era verdad lo de que el gringo ese, al igual que muchos otros que vienen a vivir a nuestras tierras no solo lo hacen por el clima y las playas. Lo hacen porque traen dólares y eso les da poder para hacer cosas que en su país no se animaban a hacer. No me extrañaría que algunos de sus vecinos y porque no, algunos nacionales que le ayudaban en su rapacería, le mantuvieran fuera del alcance de la ley para también participar de sus fiestas de salida a vacaciones. Eso que sucedía ahí, perfectamente era una situación a escala de lo que sucedía en la isla de Jefrey Esptein.

             

El caso Epstein ahora revienta en la cara de todos los que se asomen un rato a internet y tiene al gobernante del imperio yanqui, el gran payaso naranja,  sumido en una poza séptica a pesar de que sus pataleos por salir desaten aranceles, conflictos, secuestros, invasiones y mucha matonería. Una interesante teoría conspirativa que tiene mucho sentido ubica al millonario perverso muy amigo de sus amigos, y a su pareja como agentes del mossad. La teoría tiene pies y tiene cabeza para los que no nos explicamos porqué todos los gobiernos de occidente son tan permisivos y cariñosos con el estado fascista, colonialista y genocida de iSSrael. Pues una respuesta sería que los iSSraelíes tienen a todos sus gobernantes, políticos influyentes, empresarios poderosos muy bien sujetos de las gónadas gracias a pruebas de quien sabe que barbaridades cometidas bajo la tutela de su amigo Epstein. Ahora que el escándalo está vigente, que se están manchando nombres y se está apuntando a los cómplices del suicidado amigo de Trump, es momento de ver el asunto desde otra perspectiva más allá de la noticia y el morbo.

 

Tenemos que mirar más allá del escándalo, de la operación de chantaje del mossad, del crimen. Veámoslo como el fenómeno socioeconómico que es, todo lo que este miserable y sus amigos hacían era moneda corriente en los tiempos de la esclavitud o en épocas de colonialismo imperialista. Hacían lo que querían con seres humanos, por el mero hecho de que su privilegio económico lo permitía y esos privilegiados eran los dueños de la ley. Entonces veamos el caso epstein como un regreso de las oligarquías absolutistas, un regreso que el capitalismo ha permitido y que las mayorías han tolerado. 


 

miércoles, 4 de febrero de 2026

BRONCAS FAMILIARES

 


        Imaginate una familia en la que el único sustento que llega es un salario mínimo del padre. La madre es ama de casa y lucha por criar y educar a tres hijos. Dos varones, el mayor y el de en medio. La menor una niña. Los padres con mucho esfuerzo llevan el día a día y logran salir a flote lo mejor que pueden. Pero por desgracia, el hijo mayor, saliendo de la adolescencia, toma malas decisiones y se convierte en narcotraficante.

De pronto, empieza a aportar mucho dinero a la familia, más del que entraba por el salario del padre, mucho más. El padre, entusiasmado acoge el incremento de bienes y se siente orgulloso del muchacho. La madre, se preocupa porque sabe de dónde viene el dinero, pero se hace de la vista gorda al ver como mejoran las cosas en la casa y cómo su marido deja de estresarse tanto a fin de mes. Con los chicos menores pasa algo diferente: el de en medio está fascinado con su hermano mayor y desea ser cómo él. 

 

Pero la hermanita menor, tiene una amiga que tiene que vivir con su abuela, porque sus padres murieron durante un tiroteo cerca de su casa, en un enfrentamiento entre bandas del lugar. Como todos los demás, ella sabe en las que anda su hermano. Les dice a sus padres que todo eso que ahora tienen puede terminar mal, pero el resto de la familia no le presta atención y le reclaman su ingratitud.

 

 Ahora quien decide sobre todo en la casa, es el hermano mayor. Ejerce su poder y hasta maltrata a los demás miembros de la familia cuando está de mal humor, o cuando alguna situación relativa a sus actividades le tiene sin dormir. Se ensaña sobre todo con su hermana pequeña, que es la única que tiene las agallas para enfrentarlo. La ridiculiza en público, se burla de ella y la acosa en toda ocasión. Llega al extremo de convencer a sus padres de sacarla de la escuela, porque él necesita alguien buena con los números para que le lleve con orden su contabilidad. Ella lamenta la situación familiar y por más que habla con todos, no puede hacer nada. No puede convencer al hermano de en medio ni a su padre de alejarse del hermano problemático, porque están hipnotizados por su historia de éxito, ni logra el apoyo de su madre porque para ella el bienestar económico actual está por encima de todo lo demás. 

 


La historia puede concluir de diferentes maneras, pero yo te la dejaré ahí, para que pensés lo que ocurrirá poco tiempo después. 

 

A veces puede servir pensar que todo el país somos una familia grande, muy disfuncional, y con problemas económicos, pero una familia al fin y al cabo.