sábado, 8 de octubre de 2016

De Cieneguita al Lincoln, de shoppin con AK-47



Durante toda la semana los noticieros que se nutren del negocio de engañar y asustar a los telespectadores, han hecho su agosto hablando de la guerra de pandillas, el  baño de sangre,  las narcomasacres, la tierra de nadie en que se ha convertido la provincia de Limón y en especial la ciudad porteña. Con empeño se ha dedicado a meter en el subconsciente del público, que Limón es un lugar semejante Bagdad en 2003, o a Hanoi en 1970, o a Beirut en 1985, o a Medellín en 1990; con su información amarillista y sus comentarios de conservadores derechosos pedorros, tratan de convencer a la gente que los limonenses son pandilleros, narcos, adictos o sicarios, cuando no peor que todo sindicalistas. Lo peor es que su mensaje permea las mentes de la gente en general, y no es extraño que la gente se asustara cuando uno decía que tenía que ir a Limón por razones de trabajo. Dos veces que fui esta semana, y en ambas ocasiones me dijeron que anduviera con cuidado,  y que pospusiera la gira para no jugármela. 
Pues bien, he aquí que la justicia poética ha caído de la forma más curiosa posible, sobre el terreno de las noticias de sucesos tan sedientas de sangre y tiroteos. La tarde del sábado, fue capturado el líder  de una de las pandillas en guerra, junto a un contingente de pandilleros armados hasta los dientes, paseándose en el Mall Plaza Lincoln, uno de los más exclusivos y caros del país. Resulta imperdible la foto (tomada del medio crhoy.com) donde la policía mantiene a los pandilleros esposados contra la pared de Starbucks a la espera de las perreras.
Sería muy grato que mañana todos los noticieros anunciaran esta noticia y señalaran sin miedo el lugar donde ocurrió la detención, pero es muy poco probable que vayan a poner en el mismo titular el nombre de los peligrosos delincuentes junto al de una de las catedrales del consumismo tico. Que nos quede como moraleja que el problema de la violencia del narcotráfico no es exclusivo de una región específica del país, por lo que no es justo que los medios se caguen en la imagen de un pueblo  por un par de sucesos que allí pasen, cuando los bichos malos se pueden desplazar por todo el país con sus hummer y sus avalanche, además hay que ir más allá y pensar que estas cucarachas hacen lo que hacen al fin y al cabo para tener mucho dinero para ir a gastarlo a los lugares más exclusivos que los medios de comunicación patrocinan. Así es como me gusta que se cierren siempre los círculos. 
En una biblioteca no los habrían encontrado nunca.
http://www.crhoy.com/nacionales/aprehenden-a-6-sujetos-armados-en-mall-de-moravia/

 

lunes, 16 de mayo de 2016

LOS BUENOS LUGARES LOS HACEN LAS BUENAS PERSONAS.


El otro día escuché un podcast con una entrevista al gran violinista libanés español Ara Malikian, donde el músico relataba sus difíciles primeros años como refugiado en un Líbano asolado por la guerra, y como a los 15 años tuvo que emigrar solo a Europa a buscarse un futuro lejos de la guerra pero dejando su familia, amigos y patria atrás. Al recordar a su gente de Líbano, Ara resaltaba el profundo optimismo con que viven, su afabilidad y su esperanza constante en que los días que vienen serán mejores. Para ojos extranjeros resulta curioso que un pueblo tan golpeado por años de guerras, colonizaciones, despojos, siga siendo optimista y espere lo mejor de los días venideros. Cuenta el músico que al llegar a Alemania, lo primero que le llamó la atención fue que toda la gente hacía mala cara y andaba triste y deprimida por las calles. El joven no se explicaba porqué, ahí donde todo estaba bien, la gente era tan pesimista y mientras en su tierra, en medio de bombardeos y ruinas, las sonrisas afloraban más en las caras de las personas. Curiosa anécdota digna de un sesudo desarrollo sociológico al cual ni de cerca me asomaré. Nada más me interesa plantear la cuestión de cuanta fé se puede tener en el animal humano, cuando es evidente cómo todo lo contamina y echa a perder. En lo personal, yo no tengo muchas esperanzas en que la humanidad llegue alguna vez a convivir en paz consigo misma y con el planeta en el que habita. No creo que nada vaya a cambiar para bien, sin que de por medio ocurra un cataclismo físico u espiritual que haga que el ser humano considere su verdadera posición en el universo. Tal vez me falta, y mucho la resilencia (capacidad de los humanos a sobreponerse a situaciones dolorosas o adversas) que presentan los pueblos como el libanés, y en general a los occidentales desmemoriados nos pasa que solo apreciamos lo que tenemos de frente y no lo que ha costado conseguirlo; por tanto mi pesimismo pueda ser hasta algún punto reprochable como poco constructivo. Pero no se hallan fácilmente evidencias de que ¨los buenos lugares los hacen las buenas personas¨ ; más bien es más frecuente ver que ¨eran buenos lugares hasta que llegaron ciertas personas ¨.




martes, 6 de octubre de 2015

Demostración práctica de la estupidez humana I


Todos los días me encuentro, sin buscar mucho,  demostraciones de estupidez humana dignas de comentar, aunque sea para que quede constancia de que cada vez más, nuestras jornadas por sobrevivir en este angustiado planeta nos han vuelto insensibles y no notemos como todo se hunde sin remedio y que casi llegamos al punto en el que habrá que decir como se citaba en la película Los hijos del hombre: ¨que el último en salir apague la luz.¨



En el programa radial La Cantaleta (Radio Actual 107.1, de lunes a viernes a las 10am), del que soy más que seguidor, adicto, o cantaletodependiente como nos hacemos llamar los que seguimos el humor ácido pero sincero de Hugolino Salas y los hermanos Erwin y Mariano Grosser; que el gerente de repretel defendiendo su programa ¨Combate¨ (espacio estúpido y estupidizante a la vez, del cual sería interesante referirse con más detalle en otra ocasión); dijo que no vale la pena prestar atención a un grupo de personas que presionan para que el programa salga del aire, dado que como se puede apreciar en la cuenta de Facebook del espacio televisivo, este cuenta con más de novecientos mil seguidores. La cifra se me antojó como una ocurrencia exagerada de un pedante y caprichoso gerente televisivo. 

Más tarde visité la red social para verificar el dato y echar por tierra el pavoroso monto de babosos pendientes del mediocre (y mediocrizante) programa del que se jactaba el prepotente ejecutivo: fue como revisar la lista de los números premiados de la lotería nacional, aunque guardaba una pequeña esperanza, me di cuenta de la terrible verdad. 

¡Novecientos treinta y cuatro mil noventa y un seguidores tiene la cuenta de facebook del programa!

No se puede afirmar que todos sean ardientes seguidores del espacio, algún grupo de detractores infiltrados habrá, pero en definitiva, la gran mayoría están ahí porque les gusta y satisfacen sus necesidades intelectuales con lo que el programa les vende. 

Otra prueba más de que es más útil un medio de comunicación masiva que un ejército represor, para someter a un pueblo. 






sábado, 18 de abril de 2015

Aldous Huxley vs George Orwell ¿Cuál terminaría teniendo la razón?

1984 de George Orwell y Un mundo feliz de Aldous Huxley plantearon, a mediados del siglo pasado,  sociedades distópicas donde la humanidad estaría dominada por los poderosos de formas muy distintas entre ambos puntos de vista. Orwell decía que aquello que odiamos y nos provoca temor, es lo que nos quitaría la libertad y el raciocinio, mientras que Huxley señalaba en su obra que lo que cumpliría el objetivo del sistema represor, sería más bien lo que amamos y nos provoca placer. Considero que ambos métodos han sido usados, tal vez el del Gran Hermano en un principio y en algunas partes del mundo se seguiría usando, pero que la tónica en el mundo occidental es el espejismo del Mundo Feliz.
Dos caras de la misma moneda, dos látigos uno de cuero y con espinas, y otro de seda pero látigo al fin.

En este enlace una interesantísima entrevista realizada a Aldous Huxley por Mike Wallace

Documental Orwell a contracorriente

un corto animado sobre 1984


martes, 26 de agosto de 2014

UN PEQUEÑO HOMENAJE AL MAESTRO EN SU CENTENARIO

Esto lo escribí el año pasado inspirado en la libertad con que Cortázar escribía y queriendo emular un poco la textura de sus fantasías.

Cómo cortázar la tela.

El sastre Jacinto Necesejo, revisó de nuevo las medidas del trazo sobre la tela que había marcado contra el patrón de papel que ya había retirado, y tomando las tijeras empezó a cortar la leche que hirvió antes de tiempo haciendo que doña Florencia corriera a retirarla para que la casa no se llenara con la peste a leche quemada y el olor fuera a molestar al sargento Clementino Merdo que sudaba la gota gorda tratando de alcanzar, a pesar de su barriga prominente, a un joven patán que trató de arrebatarle el bolso a una señorita que ofuscada y colérica tiraba de la correa de una patineta sobre la que se deslizaba Victorino, que otra vez se había fugado del colegio, y que con el viento contra los cabellos disfrutaba su provisional libertad con la velocidad que le daba la gravedad y las ruedas de un tren que lograron frenar a tiempo gracias a la concentración y habilidad del maquinista Lorenzo Virbovo que supuso que la señal de alto no impediría que el autobús se lanzara a cruzar la intersección, con el consecuente susto y terror de todos los pasajeros que vituperaron al chofer en coro que cantó Carmina Burana el año pasado y que para este tenían preparado montar el Mesías de Haendel a pesar de la rara enfermedad que padecía la soprano principal cuya voz había bajado hasta el tono de un barítono desde que supo que su marido salía todos los viernes por la noche a jugar al fútbol como defensa lateral del equipo que no perdía ni un solo partido desde que el dt lo sacó de la banca por lástima y cuando el equipo oponente formulaba una jugada peligrosa, él siempre cortaba directo como había marcado la tela hasta el final, cuando se daba cuenta que acababa de echar a perder otra tela fina por no fijarse bien desde el principio, colérico el sastre Jacinto Necesejo tomó las tijeras y se cortó un dedo.


martes, 15 de julio de 2014

En el desierto (una gira por el cielo)

para ver el mejor cover de The Great Gig in the Sky (el mejor cover)


Cuando uno está perdido
no importa si el bosque es bueno,
no importa si el cielo es plano,
no alcanza uno a saber
de donde viene el polvo del camino
ni siquiera si  la brisa es de oriente
o de un terco occidente malsano.

Los pasos se suceden uno al otro
sin que los pies pregunten
de donde es la tierra que hollan,
el paisaje puede ser
escenografía de sueño macabro
o remembranza de niñez querida,
augusta torre de marfil
o tugurio infecto y ruinoso.

Cuando no se sabe
el apellido del aire que se respira
ni el apodo de los paganos
que te azotan las puertas,
no hay más que hacer que andar,
andar sin descansar,
hasta que la piel se haga cuero,
hasta que los huesos suden,
hasta que el corazón despierte
y recuerde tu nombre
y tu circunstancia
y tenga piedad
de tu falta de voluntad
y te diga: ¨¡Aquí me quedo!
Y le deposites en un nido de polvo
azul de ausencias
verde de envidias,
como a un amigo querido,
como a un hermano siamés,
en medio de la carretera,
bajo el sol de medianoche,
al amparo de la luna amordazada.

Y te levantes y continúes tu camino,
dejándole atrás contento en su demencia,

y no le vuelvas a ver, nunca jamás.


viernes, 11 de abril de 2014

La goma después de 15 años a puro Intel

            La Ribera de Belén era un hervidero de trabajadores, contratistas, maquinaria y construcción. Era 1998 y estaba integrándome a mi primer proyecto como ingeniero de campo en un par de proyectitos que formaban parte de la segunda etapa de la construcción de la planta de procesadores de Intel en Costa Rica. Una mañana cuando me dirigía a las barracas donde nuestra cuadrilla debía guardar las herramientas para constatar el robo de equipo que nos habían hecho desde una barraca contigua, topé con un tumulto inusual frente a las oficinas de seguridad ocupacional donde también funcionaba un dispensario médico. Había una ambulancia estacionada y mucha gente rodeándola mirando hacia las puertas del dispensario. Estas se abrieron de repente y solo pude ver entre la multitud de asomados, algo como una sábana con algo muy negro adentro que fue introducido en fracción de segundos en la ambulancia, la cual enseguida se alejó gritando del lugar. Pregunté, y lo primero que me dijeron fue: ¨No fue aquí, no fue de Intel, fue en la sub estación del ICE: un electrocutado¨ Parecía que antes que informar qué desgracia había acaecido, había que liberar de culpa a la multinacional y señalar que fue un trabajador del ICE, en propiedad del ICE, el que había sufrido un percance fatal. Al parecer un trabajador del ICE se electrocutó en la sub estación eléctrica anexa a Intel, esa fue la única información que pude conseguir dado que los funcionarios de Intel prohibieron que se hablara al respecto y el tema dentro del proyecto quedó en mera especulación. 
            El trabajador del ICE sufrió quemaduras en todo su cuerpo y sobrevivió apenas una semana. No se si este fue el único accidente mortal en esa sub estación, pero ahora a la luz de la retirada de Intel del país, me queda como una de las molestias más incómodas del actuar de las grandes corporaciones multinacionales y de los gobernantes que se les abren de piernas para ¨generar empleos, mejorar exportaciones¨ y de paso ganarse una que otra comisión. Esa sub estación tuvo que ser construida por el ICE con dinero de los contribuyentes para garantizar a Intel que su demanda de energía eléctrica no fluctuaría nunca, y la energía eléctrica que nunca le faltaría a la empresa, se pagaría con una tarifa mucho más baja que la del resto de los abonados. En su momento, casi todos estuvieron de acuerdo, y los bombos y platillos sonaron durante varios años, pero nadie advirtió que esto de la globalización y la tecnología es muy dinámico, y que las empresas que generan ganancias tan obscenas en pocos años, sobre todo en el campo de la tecnología, pronto pierden vigencia y se desplazan por el mundo buscando la mano de obra calificada más barata. 

           Entonces ahora que se está viviendo la goma después de la borrachera del éxito, y muchos empiezan a darse cuenta que la inversión extranjera no es para siempre; por que no abrir los ojos y empezar a producir y exportar lo que verdaderamente es producido, no solo manufacturado, en nuestro país. Aquí en Costa Rica sobra talento, pero desgraciadamente no en los que toman decisiones.

http://wvw.nacion.com/ln_ee/1997/julio/07/economia1.html
http://wvw.nacion.com/ln_ee/1996/noviembre/14/pagina04.html