jueves, 10 de octubre de 2013

La Pendejera Tica

Por ahí anda un grupo muy asustado con los pelos parados y los calzones untados, dando voces que señalan que Villalta es comunista, que es rojo, camarada, bolchevique! Tengo algo que decir al respecto:

Todo esto de tachar de comunista a Villalta, es la tonta maniobra de los burgueses wannabe, de tiquicia, que crecieron, bueno crecimos porque yo también soy de esa época, durante la guerra fría y se tragaron las moralejas de toda la mierda yanqui que nos llegaba desde el pato Donald hasta Mcguiver , pasando por Rocky III y los magníficos,(claro, yo me acuerdo de carajillo en los 80s, me creía ese cuento de los gringos buenos y los rusos malos, sólo que yo crecí y me informé al respecto). Esto me recuerda algo que me contaba mi tata, de que cuando él estaba en el colegio en los años 60s, el profesor de español  leía a la clase pasajes del libro "Marcos Ramírez" de Carlos Luis Fallas casi que a escondidas cerrando la puerta del aula, ya que temía que algún colega le tachara de comunista pervirtiendo a la juventud. El profesor debía hacer eso para no ser víctima de chuchingas afectados por algo a lo que llamo "la pendejera tica". Esta patología la padecen las mayorías religiosas y políticas de nuestro país, y  quien la padece tiene extremo terror a lo diferente, a la verdad, a decirla y aún peor a que se la digan. La "pendejera tica" afecta principalmente a dos grupos: los ignorantes y los patanes codiciosos. Los ignorantes a su vez se subdividen en los que no han tenido la oportunidad de aprender e informarse, y estos tienen salvación y hay que ayudarles; y los brutos que por más que se les exponga con claridad que la luna es un satélite de la Tierra, seguirán obstinados en que es un inmenso queso palmito de San Ramón. Por otro lado, los patanes codiciosos se subdividen en dos grupos: los que tienen mucha plata, mucha, demasiada, de toda la vida la han tenido y comprenden que si la justicia llegara algún día, tendrían que trabajar como todos los demás para mantener ese vano y tonto concepto ególatra que se llama estatus social; y los que creen que pueden darse una vida al estilo gringo y que algún día lograrán convertirse en millonarios creyéndose el cuentazo que los del primer grupo ( a quienes admiran y envidian por partes iguales) les echaron, y se parten el lomo trabajando y acumulando dinero en pos de ese sueño materialista que les convierte en seres egoístas y de corta vida. 

martes, 8 de octubre de 2013

Homenaje al héroe

TRISTEZA EN LA MUERTE DE UN HÉROE
de Pablo Neruda
Los que vivimos esta historia,
esta muerte y resurrección
de nuestra esperanza enlutada,
los que escogimos el combate
y vimos crecer las banderas,
supimos que los más callados
fueron nuestros únicos héroes
y que después de las victorias
llegaron los vociferantes
llena la boca de jactancia
y de proezas salivares.

El pueblo movió la cabeza:
y volvió el héroe a su silencio.
Pero el silencio se enlutó
hasta ahogarnos  en el luto
cuando moría en las montañas
el fuego ilustre de Guevara.

El comandante terminó
asesinado en un barranco.

Nadie dijo esta boca es mía.
Nadie lloró en los pueblos indios.
Nadie subió a los campanarios.
Nadie levantó los fusiles,
y cobraron la recompensa
aquellos que vino a salvar
el comandante asesinado.

Qué pasó, medita el contrito,
con estos acontecimientos?

Y no se dice la verdad
pero se cubre con papel 
esta desdicha de metal.
Recién se abría el derrotero
y cuando llegó la derrota
fue como un hacha que cayó
en la cisterna del silencio.

Bolivia volvió a su rencor, 
a sus oxidados gorilas,
a su miseria intransigente, 
y como brujos asustados
los sargentos de la deshonra,
los generalitos del crimen,
escondieron con eficiencia
el cadáver del guerrillero
como si el muerto los quemara.

La selva amarga se tragó 
los movimientos, los caminos,
y donde pasaron los pies
de la milicia exterminada
hoy las lianas aconsejaron
una voz verde de raíces
y el ciervo salvaje volvió
al follaje sin estampidos. 


(Isla Negra 1969) / Fin de mundo 1969

jueves, 5 de septiembre de 2013

Esto termina en pesadilla

Los tiburones aún no han llegado
a la estación central,
seguiré esperándolos
para que al llegar me devoren.

No los dejaré ir
hasta que traguen
la última porción de intestino
y escupan disgustados
las uñas de mis dedos
manchadas de tinta,
amargas de recuerdos.

Ya me los imagino:
chupando la sangre derramada
sobre el mosaico y tirándose pedos
que apestan a ideas anticuadas,
y a rancias costumbres.

Me tiemblan un poco las rodillas
cuando pienso que después del festín
tal vez quieran un postre
y yo no fui un poco más gordo
o más alto para saciarlos,
si esto sucede
los tiburones se pondrán tristes
y perderán el apetito
se les revolverá la panza
y empezarán a vomitarme.

Mi otrora cuerpo
ahora convertido en bolo alimenticio
se convertirá en un cascarón
sólido de piedra
del que saldré convertido
en otro tiburón,
el más grande y hermoso,
y sin perder tiempo
los devoraré a todos
y seguiré devorando todo
la tierra, el universo, el vacío.

Pero esto es mucho,
demasiada responsabilidad para mí,
me conformaré
con seguir esperándolos

aquí en la estación central.

toño 2013

domingo, 30 de junio de 2013

de doña Carmen Naranjo, siempre tan vigente...


¨considerando que somos muchos
nos llamamos a la unión
considerando que somos tantos 
amenazamos con la acción
considerando que no somos tontos
exigimos participación
considerando que hay injusticia
damos por muestra un botón
considerando que nos olvidan
afilamos la voz
considerando que nos relegan
tomamos posición
considerando que nos desnutren
reclamamos nutrición
considerando que nos maleducan
aspiramos educación
considerando que no nos atienden
pretendemos atención
considerando que nos estrujan
pedimos extensión y promoción
considerando que somos 
víctimas de la inflación
sujetos objetos de la economía
títeres de políticos y precios
esclavos de modas y programas
y recursos ingratos de arbitrarios
vitalmente
racionalmente
universalmente
declaramos la revolución¨.

tomado de ¨Homenaje a don Nadie¨ de doña Carmen Naranjo

jueves, 20 de junio de 2013

CARROÑEROS


Descubrieron el cuerpo de una joven universitaria, desaparecida hacía cinco días en una zona cercana a la frontera con Costa Rica. El cuerpo estaba desnudo, y semiquemado, había también señas de que animales carroñeros habían empezado a dar cuenta de la carne descompuesta. Lo usual y rutinario siguió a este descubrimiento, como si de un descubrimiento usual y rutinario se tratara. El levantamiento del cuerpo por las autoridades judiciales panameñas, la inspección del sitio en busca de rastros y pistas que eventualmente pudieran llevar a dar con la causa, circunstancias y ojalá el responsable de la muerte. Interrogatorio al muchacho analfabeta que se dirigía al trabajo en una finca y que descubrió el cadáver, mientras orinaba contra una cerca de alambre de púas. Quedó tan nervioso que no pudo volver a orinar de pie en tres días.

Un día después, lo usual y rutinario, pero siempre doloroso. El hermano de la universitaria desaparecida, reconocía el cuerpo vomitando a través de la mascarilla que le proporcionara la médica forense que le acompañó. El muchacho guardaría como una cicatriz en sus ojos la imagen hinchada y negra que en nada se parecía a su hermanita, de quien muchas veces tuvo que defender el honor por lo que decían sus panas sobre su cuerpazo de bomba. Sólo pudo confirmar la certeza de su identificación cuando le mostraron el tatuaje que tenía en la parte baja de la espalda, y que le había costado una fajeada de su madre cuando se lo hizo siendo solo una chiquilla de quince años.

Dos días después, todo deja de ser usual y rutinario después de practicar la autopsia. A pesar de que el cuerpo está muy dañado por la acción de los animales, y por el fuego que no logró quemarlo más que superficialmente, el tronco está bastante completo y se detectó una cicatriz en forma de i griega, igual a la que se practica en las autopsias. Esta, al parecer, es su segunda autopsia. Cuando la médica forense abre la carcaza, comprobó sus sospechas. No había órganos adentro. Pulmones, corazón, riñones, estómago, hígado. Solo los intestinos se alojaban en el alguna vez estrecho vientre de la joven.



El norteamericano sonreía complacido  frente a la cámara sin quitar la vista a su entrevistado. Sabía que a pesar del paupérrimo inglés que el médico hablaba, su anterior mención del costo tres veces menor de un transplante de riñón, era determinante para la publicidad que de inmediato colgaría en su website. En este se promocionaban los tratamientos médicos más diversos en un lujoso hotel hospital  de la capital costarricense, donde se trataba a los pacientes que venían del extranjero como a auténticos miembros de la realeza colonial de antaño, trato que por cierto apasionaba tanto a los ricachones de este little country donde los business estaban por doquier. 

También agradecía la mención de la gran cantidad de transplantes de riñón realizados por el médico entrevistado, siendo este dato fácil de comprobar por los visitantes al website, mediante un link al sitio de la National Kidney Association. Esto garantizaba una ola de clientes desesperados y urgidos por seguir viviendo y por el tratamiento estrella, el más caro y difícil de conseguir, ahora a un precio globalizado. Este era el negocio ideal, el que le había provisto de una nueva propiedad en Guanacaste cercana a donde se estaba construyendo un nuevo hospital hotel para turistas que soñaban con la eterna juventud de la provincia donde la población local padecía brotes de dengue que se llevaban tres o cuatro personas al año.

Con su torpe inglés, el médico mencionaba la edulcorada historia de cómo, de joven se había quebrado su mano, y lo bien que le habían tratado en el hospital, lo que hizo nacer en él la vocación por curar a los demás. Ya le sonaba bastante natural la mentira que le había sugerido decir el gringo, para no dar la impresión de que había estudiado medicina obligado por su padre también doctor, en contra a su deseo de ser abogado. Con eso terminó la tediosa pero fructífera entrevista que pronto depararía en más trabajitos y más dinerito en las cuentas del negocio. 

El norteamericano, se levantó, detuvo la cámara, y le sonrió. Con su torpe español, le dijo: 

-Tenemos ya el riñón para Mr. Leonard, recién llegado de Panamá, te está esperando en la clínica. Donante: mujer, 22 años, los médicos de allá nos garantizaron cien por ciento compatible. Murió en accidente de tránsito.


-¡Qué brutos los panameños! Ves, vos tanto que te quejás de las calles ticas y mirá como se matan por montones en accidentes allá con esas carreteras tan buenas.- añadió el galeno, y le dio la mano cordialmente al gringo, mientras salía del lujoso condominio en su audi doble tracción del año. 

Nota: La imagen que encabeza el texto la tomé yo mismo al atestiguar una situación brutal producto de la naturaleza humana y de la realidad que ahoga nuestra patria. Luego me referiré al respecto. Toño.

miércoles, 19 de junio de 2013

TEMPUS FUGIT



El tiempo pasa
aproveche el momento,
todo se convierte en recuerdo
en el estante de la memoria,
el recuerdo se convierte en ceniza 
en el desván del olvido. 
Pero la ceniza vuela en el aire
y enturbia la vista
y ciego de cenizas, 
usted pierde el momento.
Tempus fugit
carpe diem.


ilustración : Richey Beckett

jueves, 16 de mayo de 2013

Apresurada ocurrencia sobre la elegante mandataria que volaba gracias a la virtud de los polvos mágicos



La mandataria mejor vestida de América inició su visita extraoficial al país del sur, bajando apresuradamente del avión comentando con su mejor amiga, la rubia fea que siempre la hacía ver a ella como la más linda, sobre las joyas que luciría en el fastuoso evento al que fueron invitadas. Más atrás se quedaron los viejos, el judío y el español, acabándose las últimas gotas del etiqueta azul que encontraron en el bar del avión. Uno experto en bancos y el otro en carreteras, discutían sobre la mejor forma de burlar las altas comisiones que abotagado alcalde les había impuesto a sus ganancias a partir del próximo año. Terminaron riéndose los dos cuando alguno mencionó como progresaba la soberanía nacional cuando otra vez las ganancias quedarían en las manos de un polo de Palmares.

Después bajaron, tambaleándose un poco más el español que el judío, y se fueron en la segunda limusina  que vino a la pista por ellos. Acababa de salir una primera limusina que se fue con la presidente, su amiga y la anfitriona del agasajo que venía a recibirlas. Diez minutos después llegó un tercer vehículo, esta vez una camioneta color negro, cerrada y con vidrios polarizados, que aparcó peligrosamente cerca del jet. Su conductor bajó y abrió las portezuelas de atrás mientras al mismo tiempo, el piloto y el copiloto bajaban ocho maletas grandes del avión y las subían apresurados a la camioneta con ayuda del chofer. Cuando las subieron todas, y  sin cruzar palabras con los aeronautas, el chofer cerró las puertas y subió enseguida. Al llegar al portón del aeropuerto, acababa de salir la limusina que llevaba a los viejos que empezaban a disfrutar de otra botella, esta vez de etiqueta verde, que encontraron gracias a su curiosidad y buena suerte, en el mini bar de la limusina. Cuando se acercó a la salida para la revisión obligatoria de aduanas, el chofer de la camioneta le indicó al oficial  que traía el equipaje diplomático de la señora mandataria y sus acompañantes, después de un cruce de miradas que duró un segundo, el oficial dijo en voz alta para que su compañero le escuchara, que podía pasar con el equipaje diplomático de la señora presidente que nos visita de forma extraoficial. 

Luego abrieron el portón y la camioneta salió tomando la dirección que seguían las dos limusinas. Un kilómetro después se desvió a la derecha y se internó por las rutas secundarias.