viernes, 16 de octubre de 2026

LOS DIENTES QUEBRADOS DEL PUBLICISTA


 

 

Las multitudes se movilizaron,

saturaron las calles,

infestaron los comercios

y colapsaron todo lo que existe

bajo los techos de latas de zinc

y los cables que agobian los postes.

 

Hacía tiempo no se provocaba

un tropel tan ridículo y obsceno

de cuerpos distintos

movidos por un solo objetivo

en su heterogeneidad.

 

Todas las ciudades

concentraron almas.

Y si aun quedaran almas

en estos campos y montañas,

también se aglutinarían.

Pero ya no quedan allá

ni cuerpos ni almas,

porque ya no hay

ni campos ni montañas

desde que el asfalto y el wifi

se necesitan más

que la sombra y el agua

 

La gente,

la multitud,

la masa corpórea

de sacos de piel

contenedores de ilusiones,

pensamientos, miedos

y sobre todo deseos,

se desparramó en las calles

para buscar, para pedir,

para rascar, para exigir

algo.

 

Algo, que quieren.

Que necesitan.

Que desean.

Que les hará feliz.

Y les dará satisfacción.

Y les bendecirá su vida.

Y les convertirá en dichosos

y en admirados objetos de la envidia.

 

Algo que les dijeron que regresaba.

Algo que les transportaría

a otro tiempo,

a otro lugar.

A un tiempo

mil veces mejor que este.

 

La voz que se infiltró

en sus cabecitas huecas

les decía que si tenían de nuevo

aquel sabor que venía de hace décadas

volverían a saborear su juventud.

A sentir la libertad de la adolescencia.

Los labios del primer amor.

El sabor de la comida de mamá.

El olor de aquel perro que

hace años está enterrado

en el patio de la casa

que tuvieron que vender

cuando abuelita murió.

 

Las gentes de esta tierra olvidada

creyeron lo que los publicistas dijeron

cuando se volvió a vender

aquella galleta barata,

descontinuada y sin gracia.

Y acudieron en masa

a hacerle el negocio

a algún millonario extranjero,

o a algún millonario nacional

que preferiría mil veces

ser extranjero,

y que pensó que tal vez

ofrecer ilusiones

de un pasado que ya no existe,

es tal vez tan buen negocio,

como el de vender

ilusiones de un futuro

que no será.

1 comentario:

  1. Igual que la paleta dos pinos😂 y así con muchas otras situaciones también ...

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